El presidente del Consejo Regulador de las Denominaciones Específicas Caballa y Melva de Andalucía, José Manuel Fernández, y la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, darán a conocer la semana próxima todos los detalles relativos a la entrada oficial de las citadas denominaciones en el registro de productos protegidos por la Unión Europea. Hasta el momento, ambos alimentos contaban con la acreditación provisional de transitoria otorgada por el Gobierno Español. Esta protección es un reconocimiento a la calidad en los procesos de elaboración artesanal de estas conservas andaluzas.
El Consejo Regulador
El Consejo Regulador nace por la iniciativa de un grupo de empresarios de la conserva artesanal de Andalucía que, con el apoyo decidido de la Consejería de Agricultura y Pesca, deciden solicitar para estas conservas un distintivo de calidad europeo, la Indicación Geográfica Protegida o IGP, que se corresponde en la reglamentación española con la figura de la Denominación Específica que hasta el momento ostentaban estos productos.
Esta Denominación Específica permite que estas conservas sean reconocidas no sólo por su calidad, sino también por su origen geográfico, al pasar a denominarse Caballa de Andalucía y Melva de Andalucía, que son elaboradas por los mismos procesos artesanales con los que lo hacían nuestros antepasados y cuya calidad y excelencia fue reconocida en la antigüedad.