Las subidas de impuestos para los hidrocarburos y el tabaco aprobadas por el Consejo de Ministros han entrado hoy en vigor, tras la publicación del correspondiente real decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Está previsto que ambas medidas permitan ingresar 1.097 millones de euros más por los hidrocarburos y 1.220 millones más por el tabaco.
En el caso del tabaco se concreta en un aumento del tipo impositivo específico, que pasa de 8,2 a 10,2 euros por 1.000 cigarrillos y del impuesto mínimo, que sube 21,3 euros hasta los 91,3 euros por 1.000 cigarrillos.
Esto supone que "la marca más vendida de tabaco" pasa de los 3,10 euros por cajetilla a 3,29 euros, según precisó ayer la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado.
Además, para frenar lo que Salgado llamó el "importante" consumo de picadura de liar como producto sustitutivo de los cigarrillos, el Ejecutivo fija un impuesto específico de 6 euros por kilogramo y otro mínimo de 50 euros por kilo.
El Gobierno justifica la subida desde una doble perspectiva: la recaudatoria, ya que los impuestos sobre el tabaco suponen una relevante fuente de ingresos, y la sanitaria, porque con la subida de precio se reducirá el consumo de tabaco, especialmente entre los más jóvenes.