La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, anunció recientemente un "cambio de rumbo" en la política estatal inmobiliaria y reclamó a los promotores y constructores que "asuman su responsabilidad" por la "dinámica de crecimiento insostenible" y las "tensiones especulativas" que han afectado al mercado en la etapa de bonanza económica.
Así lo explicó Corredor en la inauguración del X Encuentro Sectorial sobre Vivienda organizado en Madrid por la revista especializada Metros2. La titular de Vivienda pidió a las empresas del sector que "arrimen el hombro" ante el ajuste brusco "difícil y complicado" que está experimentando el mercado, con descensos de ventas, desaceleración de precios y problemas de demanda por la subida de los tipos de interés.
Así, la ministra animó al sector privado y a los responsables de la Administración a "convertir los problemas en oportunidades", tras reconocer que la actividad inmobiliaria "estaba en una dinámica de crecimiento insostenible por expansivo, por sus tensiones especulativas y porque ha consumido ingentes cantidades de recursos naturales insustituibles".
Corredor volvió a abrir el melón de una posible reforma fiscal que equipare el tratamiento fiscal que tiene la compra con el correspondiente al alquiler, al sugerir que "se pondrán en marcha medidas para que el alquiler esté en igualdad de condiciones que la compra". En la actualidad, la adquisición de un inmueble como primera residencia permite una deducción del 15 por ciento de las cantidades satisfechas en la compra de la vivienda, sobre la base máxima de 9.015 euros.