Los precios récord del petróleo y de los alimentos, que amenazan el crecimiento mundial, ocuparán el primer lugar de la agenda de los líderes del G-8, que se reúnen de lunes a miércoles en Toyako, Japón.
Los asistentes a la cumbre quieren adoptar medidas concretas para enfrentar la crisis, que dispara la inflación mundial y agudiza la pobreza en el mundo. Las propuestas pasan por aumentar la productividad agrícola en los países en desarrollo, proporcionar semillas y abono a algunas regiones e, incluso, levantar las restricciones a las exportaciones de los países ricos hacia los países pobres.
La cumbre podría estudiar también una declaración sobre cómo estabilizar los mercados mundiales en momentos en que la economía estadounidense se encuentra debilitada.
El precio del petróleo será también uno de los ejes de la reunión de los ministros de Economía de los países de la Unión Europea (Ecofin), que mañana celebra su reunión mensual en Bruselas.
Los ministros discutirán una «hoja de ruta» elaborada por la presidencia francesa para hacer frente a la subida de los precios del petróleo, en la que se incluyen iniciativas para aumentar la transparencia y también medidas fiscales como la propuesta por el presidente francés Nicolás Sarkozy de limitar el IVA de los carburantes.
El Ecofin respaldará además los planes de la Comisión Europea para regular el funcionamiento de las agencias de calificación de riesgos -entre ellas, las tres que dominan el sector, Moody´s, Standard & Poor´s y Fitch- tras las insuficiencias detectadas a raíz de las turbulencias financieras que estallaron el pasado mes de agosto.
Por lo que se refiere a la «hoja de ruta» para hacer frente a los precios del crudo, los ministros de Economía reiterarán en primer lugar su llamamiento a la Comisión Europea para que presente un informe en septiembre sobre el funcionamiento del mercado del petróleo. Se trata de determinar qué papel juega la especulación en la escalada de precios de los últimos meses.