El indicador de confianza del consumidor del Instituto de Crédito Oficial (ICO) se situó en junio en un mínimo historico, el 51,7, tras perder 4,7 puntos por el agravamiento de la crisis. El indicador de situación actual se redujo en 5,4 puntos, algo más que las expectativas de futuro (-4,1 puntos).
Este indicador tenía 92,7 puntos en junio de 2007. Es decir, se ha hundido casi a la mitad en un año. En diciembre era de 72,3 puntos, y en marzo parecía haberse estabilizado en las 73 unidades. Pero la inflación, el paro y la caída del consumo han hecho tocar suelo a la confianza del consumidor.
La visión global de la economía en el primer semestre, concluido en junio, ha reforzado el pesimismo entre los consumidores españoles.
La inflación volvió a aumentar y el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) alcanzó su techo histórico en junio con el 5,1%, el porcentaje más alto de una serie histórica que se remonta a 1997.